Yo sé que no te gustaba que vistiera esos zapatos, que hubieras preferido que usara algo más femenino y delicado. Pero sabés, esos zapatos me llevaron lejos; con ellos corrí, bailé subiendo y bajando gradas, te perseguí hasta alcanzarte, atravesé charcos y me hundí sin miedo en lodazales, exploré parques y me atoré en grietas de aceras.

No vengás a decirme que por qué hasta hoy ando taconeando. Aunque a veces tenga que cambiar de ruta, sé adónde voy. Hay un tiempo para todo.

2 comentarios:

Rocío dijo...

Sabias palabras, en cualquier momento. Hay un tiempo para todo.

David TTT dijo...

Hola.
Disculpa que te escriba como un comentario...
Queria ofrecerte la posibilidad de intercambiar enlaces con tu blog
Si te interesa puedes puedes poner un enlace en COCHES DE OCASION Esta abajo de todo PON TU ENLACE que está abajo del todo)
Muchas Gracias por tu tiempo...
Un saludo.