No recuerdo en qué grado vi la película, sé que fue para una clase de filosofía. Esa película fue una ruptura en mi vida, por más razones de las que me atrevería a enumerar aquí. Pero como dice Chuck Palahniuk, el autor: antes de la película, hubo un libro*:


"Sólo fue una historia corta. Fue sólo un experimento para matar una tarde lenta en el trabajo. En lugar de llevar a un persona de escena a escena en una historia, debía haber una forma de sólo- cortar, cortar, cortar. Saltar. De escena a escena. Sin perder al lector. De mostrar cada aspecto de una historia pero sólo el núcleo de cada momento. Un momento esencial. Luego otro momento esencial. Luego, otro".
Personas que no han visto la película ni leído el libro conocen al menos las dos primeras reglas del Club de la Pelea. Y lo que tiene Palahniuk en sus libros, aparte de hilarante, perturbador y cínico, es que es sumamente certero para hacer frases que te golpean, frases que querés sacar del libro y mandar a enmarcar para ponerlas en la sala de tu casa. Lo que tiene, es que te habla de situaciones curiosas, como tener grasa humana en la refrigeradora, sentarse en la Mano de la Perfección por un segundo, como hacer napalm, parar una quemadura química con saliva, y cómo los primeros jabones están hechos a base de héroes.

Mi primera copia de Fight Club fue robada. Se la presté a quien(es) actualmente funge(n) como Tyler y el Narrador en las páginas de mi marginal vida como Marla, sin que yo atine adónde termina uno y comienza el otro. Le(s) sacaron el libro del bolsón, dentro de su propia casa; me encabronó, pero no tanto. En un país con tanto desdén hacia las letras, qué lujo que alguien aprecie tanto un libro como para robarlo. Espero que de verdad lo aprecie. Bueno, decía, mi primera copia estaba subrayada, que es lo que me hubiera servido aquí.

Pero inexistentes muestras del libro aparte, lo leo porque soy el Narrador en proceso de auto-destrucción. A veces soy una Marla, a veces un Tyler Durden en ciernes. Por lo general, soy el corazón roto de Jack**, su encolerizado conducto biliar, y su inflamada sensación de rechazo. Nunca me han reventado la boca (excepto por la vez que me dieron un pelotazo y encima usaba frenos), pero entiendo. Entiendo muchas cosas. Eso de "no cuentas nada porque el club de la pelea sólo existe en las horas entre las que el club de la pelea comienza y el club de la pelea termina". Eso de conocer a Tyler Durden, de amarlo, de que él se apunte el arma hacia sí mismo, aprete el gatillo y seás vos quien se muere. Eso de alcanzar momentos sublimes en los que "nada se resuelve, pero nada importa". Eso de dejar papeles personales en la fotocopiadora y el escáner de la oficina. Eso de volver sobre mis pasos y preguntarme si yo hice eso.

"El Club de la Pelea no es sobre ganar o perder peleas...no es sobre verse bien. Hay gritos histéricos en lenguas como en la iglesia, y cuando te despiertas el domingo por la tarde te sientes salvo".
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* La portada es la edición que tengo; no he encontrado edición en español, pero honestamente, no la he buscado. El primer fragmento citado es del prólogo, escrito por el mismo Palahniuk; el segundo fragmento es de la historia.
** En el libro es Joe; "I am Joe's broken heart". Dejé Jack porque así lo dicta la cultura pop.

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