A las tres de la madrugada venís a traer mis palabras y te vas a dormir con ellas, a esa hora podés leerme y atravesarme con una lanza.

El tiempo toma su tiempo, la madrugada tarda en escribirse, las deshoras se desdibujan en los relojes, el insomnio es nuestro lugar común y ahí nos queremos irremediablemente.

Yo supe de árboles que florecían, de hojas azules que golpean las ventanas, de palabras y miradas que abrazan. La hora de entrar a tus sueños llega, las 05:00 am nos encuentra ya dormidos.

Cuando vos no venís, los fantasmas de todos los tiempos vienen a hacerme compañía, me dicen que afuera hace frío, que convendría tomar vino. Me dicen que hay madrugadas así y también peores.

"¿Adónde me ha llevado el insomnio? Seguramente a nada que no fuera provocado por la mejor intención del mundo" Kafka.

1 comentarios:

Victor dijo...

Potente la primera frase. Aunque hay que decirlo, no cualquiera puede aventar una lanza a las 3 de la madrugada sin salir herido en el intento de no dañarse a sí mismo.

Saludos

Victor