Cargo diez dólares prendidos de las orejas casi todo el tiempo. En sus bordes dicen Sony y ensordecen. Caminan conmigo y transmiten la banda sonora del vaivén de mis caderas, incluso recogían mis lágrimas en aquellos tiempos en los que aún recordaba cómo llorar. Se han acoplado tan bien a mí que ya no se quedan atorados en los mangos de las sillas y han aprendido a evadir mis pies cuando los arrastro por el suelo. Mis audífonos y yo ya somos uno solo.


Cargo ciento cincuenta dólares constantes y rosados en mi cara, que me recuerdan que normalmente leo en condiciones de luz pobre y mala postura lumbar. Ellos ven el mundo por mí: evaden baches; cuentan el vuelto; distinguen a mi madre entre la multitud; distinguen un fuera de lugar y ubican el párrafo que busco en un texto. Nunca se han empañado. Ellos ven por
mí.

Cargo catorce dólares en la ceja izquierda, símbolo de disconformidad social según mi maestro de sociología, pero que en realidad sirven para distraer la atención culposa que todo el rosado que cargo me hace sentir. Plante, digamos. Me hace ver malosa. Aleja a los fresas de mí.

Pero adentro cargo un músculo que no descansa y que disputa con mi cerebro la toma de decisiones por sobre mis actos... ganando, las más de las veces. Me hace ir a sitios por el puro peso de la nostalgia, me hace releer promotorios de letras que ahora son polvo, me hace secretar agua salada por los ojos. Todo esto podría ser irrelevante de no ser porque su diversión favorita es tomar control de mis manos para que todo lo que se registre de mí en vía escrita sean gritos que mi cerebro se niega a materializar. A lo mejor por eso mis teclados están llenos de gotas de sangre.

3 comentarios:

iba pasando dijo...

Cargo una ira permanente, que la disipo con cerveza o la hago de lado cuando comparto tiempo con la teóloga.

Lo material hace muchos años le perdí el cariño, no cargo más que con mi humanidad y la tela necesaria para no ser multado por la leyes ridículas que protegen a los asesinos y violadores. AMEN. de todos modos son hijos de la gran..@#$%&, perdón.. hijos de dios.

Joster dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Joster dijo...

Cargo unas ganas enormes de superarme y de encontrar un espacio adecuado para poder hacerlo, cargo las ganas de gritar y de decir lo que pienso y lo que siento.

Cargo unas ganas enormes de decir que este es un gran post (y)