A la fecha había visitado ya mil quinientos planetas completos, dieciocho lunas, setenta y nueve meteoritos, dos galaxias y un agujero negro. Tenia acumulados 50 billones de años luz, miles de conocidos a lo largo del universo, mas de un millón de polvos estelares en su cuenta de intercomunicador espacial, treinta mil mapas celestes, varios telescopios de alta potencia enfocados en diferentes puntos de infinidad de galaxias y un rimero enorme de guías y diccionarios de distintos planetas habitados. Estaba convencido que conocía el Universo mejor que nadie y estaba orgullos de ello. Sin embargo, una noche, mientras hacia su revisión habitual del universo, vio una diminuta esfera de color azul ubicada en la parte media de un pequeño sistema solar de apenas ocho planetas, bueno, casi nueve. Según el escáner, en ese planeta había vida. Buscó en los registros, mapas celestes y archivos que tenia a la mano. No encontró nada sobre el pequeño planeta. Paso varios días investigando hasta que por fin supo de un hombre que había visitado el planeta hace algunos cientos de años. Lo contacto y le pidió una descripción del lugar pues dentro de poco iría a visitarlo. El hombre le dijo que era un tanto inhóspito, con recursos a punto de desaparecer y con bastante desigualdad entre su gente. Le recomendó, sin embargo, que visitara a El Salvador: en todo el Universo no encontraría seres tan especiales como sus habitantes, los salvadoreños. Le dio también una lista de cosas que debería conocer en este lugar.
Así que, armado con un mapa y el diccionario multilenguaje mas completo que tenia, se fue a la Tierra, como era llamado el diminuto planeta azul. Aterrizo en un lugar conocido como "Planes de Renderos". Según la lista, debía probar las pupusas. Las busco en el diccionario pero no encontró nada sobre ellas, ni modo. Se acerco a una pequeña estructura bajo la cual pudo ver varios seres subevolucionados alrededor de una caja negra a una gran temperatura. Sobre la caja colocaban una especie de masa. Uno de los seres lo vio y le dijo 'cuantas va a querer miamor?'. El se quedo asustado y buscó en su diccionario el significado de todo aquello. Los terrícolas lo vieron asustado, entonces le colocaron enfrente un disco y sobre él una de las masas de la caja negra, sobre la cual colocaron una sustancia roja y algo mas que no supo siquiera describir, solamente supo que le llamaban curtido. De nuevo busco en el diccionario. Nada. Como vio que el resto de sus acompañantes se alimentaban de lo que le acababan de poner enfrente, hizo lo mismo. Al probarlo sintió algo extraño, algo nuevo. En todos sus viajes por el Universo jamas había probado nada tan delicioso. Se sintió el ser más feliz del Universo.
En un éxtasis inmensurable tomo la lista y busco cada una de las cosas que habían en ella: playa el Majagual, Metrocentro, Joya de Cerén, El Pital, El Centro de San Salvador, Ataco.... Ninguna aparecía ahí, en el diccionario mas completo del Universo. Entonces, arrojo el diccionario lo mas lejos que pudo. Y decidió, en ese momento, quedarse todo el tiempo que le fuera posible en El Salvador.
Continuara...

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