-¿De qué va querer?
-¿De qué tiene?
-Horchata, cebada, tamarindo, ensalada y chan.
-¿No tiene de arrayán?
-No.
-Horchata, pues.

Y luego una bolsa con hielo, con la medida de dos cucharones de (vital) líquido. Y una salvadoreña feliz, de que tiene su fresco. No es agua. Es fresco y refresco y refresca, además. Y es una delicia, qué le vamos a hacer. Soy débil, por más dulce que dejen la horchata nunca diré no. Y no es época de arrayán. Los arrayanes tienen época, temporada (temporada de patos, no, de conejos), y por eso la Horchata será por siempre y para siempre infalible para saciar mi sed.


Y feliz día, me doy el lujo de abrir este espacio con un fresco nuevo post en el 2010. Y decirles "fresco", como dicen algunos latinoamericanos por ahí, para decir "está bien". Que estamos frescos, fresquitos, además el día está de un fresco viento. Las cabañuelas dirán que este será el clima de abril, ¿un abril fresco?, está por verse. Salut por el nuevo año en blanco y fresco que nos queda.

3 comentarios:

Gero dijo...

El fresco de horchata rulea grandemente.

Clau dijo...

mi favorita, desde siempre, la doña Horchata

Anti-Raúl dijo...

Anaaaa, horchata. :D