Voy invitarte a que cerrés los ojos.


¿Ya?


Ana, eso no funciona en un post. Si la gente cierra los ojos, pues ya no puede seguir leyendo.


Bueno. Imagínate que cerrás los ojos.

Eso está mejor.

Imagínate que cerras los ojos y sólo ves: cuadros de excel, una preocupación por no entender a cabalidad la política y que realmente no sabés porque metiste esa optativa, ves que además no sabés que poner en el ejercicio de stata que parece correcto pero no tenés ganas de escribir sobre los resultados, que además tenés una tesis que está mal.

Entonces no podés y no querés cerrar los ojos. Parece más fácil mantenerse despierta. Estar trabajando con tres mil ventanas abiertas, entre el tuiter, el skype, el messenger y sentirse que se tiene un poquito de vida entre tanta cosa qué hacer. Que no tengo tiempo de seguir una conversación normal, pero tengo tiempo de compartirles un tuit.

Es como triste el desvelo.


Pero es fructífero.


Y uno entonces tiene esta manía de esperar a trabajar cuando ya no hay tantos conectados, un cierto sabor en la boca de que se piensa mejor a las tres de la mañana, cuando podés apagar todo y estar realmente solo-


Es como triste ese desvelo.

Esto ya parece salmo responsorial, Ana. Abusás de la Anáfora.


Pero bueno en el desvelo, uno se quita el velo a veces. Tengo muchas conversaciones importantes que se han llevado a cabo en el desvelo. Las mejores ideas, los mejores posts, los mejores poemas, los mejores cuentos. O bueno, quizá no lo mejor, pero mucho ha nacido en la madrugada. Aunque antes no me desvelaba tanto como hoy.

Como que la gente dice que la hora en que uno nace define la personalidad. Los enanos que he parido, todas esas ideas y según lo que se dice, mis ideas tendrían la personalidad de Hugo Chávez y de Juan Sebastian Bach.

La verdad yo siempre he dormido como un osito. Y esto del desvelo no es lo mío. Pero somos animales de costumbre. Y me estoy quitando esa mala costumbre de dormir.... de noche. Pregúntame a qué horas me levanto los fines de semana.



Es como peligroso el desvelo. Me hace escribir post de lo más extraños.

1 comentarios:

Gero dijo...

Es que quizás uno se desvela mejor si no lo planea, como todo en esta vida.