Un hombre, para ser completo, ha de plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro
 Se oye fácil, pero la cosa es más complicada. Más que objetivos, Martí se refería a modos de vida, a caminos. Detrás de cualquier libro escrito, de un hijo o de un árbol plantado, hay todo un proceso que nos lleva a a tener una vida más intensa:
Un libro, ¿qué se necesita para escribirlo? Vivir. La vida es la materia prima para cualquier libro, más aún, para cualquier cosa que creemos. Se necesita haber sufrido, haber llorado, haber reído... si no, las páginas se mantendrán en blanco, en silencio.
Un hijo. Creo que todos sabemos cómo tener un hijo (caso contrario, pregunte a su mamá y a su papá). Pero detrás pueden haber mil cosas, como el amor de una mujer, un beso, un caricia, un antojo... Y por delante hay más aún: su manita agarrada a nuestro dedo, los primeros pasos, las primeras caídas, las canas verdes, el sueño aquel, que sea lo que no pudimos ser nosotros. Tener un hijo es una forma de perpetuar nuestra existencia.
Un árbol. Representa la vida misma. Un proyecto que crece, que nos es propio. Cabral y Cortéz lo expresan mejor yo:

2 comentarios:

iba pasando dijo...

Planté como 60 árboles en mis horas sociales de estudiante... no sé si alguno llegó a feliz término. Y realmente no me importa.

Todavía no me han demandado en la procuraduría, por lo que me imagino que no he procreado ningún hijo (que joden los niños)

Nunca se me dió lo de la escritura, prefiero contar las historias de manera oral, las entonaciones le dan la gracia necesaria.

En conclusión soy un hombre incompleto de acuerdo a don Martí.. algo que me puede valer *****

Matheo Logu dijo...

Buen post... Yo siempre quiero escribir un libro... pero siento que me falta por vivir.