I.
En esta caja guardo el silencio de la corchea, las alegres arritmias y las heridas que se reabren cuando flexiono el músculo, unos bastones de caramelo y el caleidoscopio construido con retazos de mis visiones a futuro. Además, guardo en esta caja el apartado II.

III.
Uno de los mejores regalos de navidad que he recibido (en términos materiales): una caja que abrí que adentro tenía otra caja que abrí que adentro tenía otra caja que abrí que adentro tenía otra caja que abrí que adentro tenía la Caja de Pandora, de Aerosmith. Éxtasis y mutismo de un sólo golpe.

IV.
Esta es una caja con compartimentos, como un laberinto. Es una especie de caja de Skinner, plagada de reforzadores, castigos y comportamientos supersticiosos. Podría desarrollar neurosis pero mi resiliencia es grande y las condiciones no son del todo adversas. No hay choques eléctricos y con eso me conformo.
He aprendido mucho en esta caja. Mi lección más importante es que hay personas que no están hechas para pasar de 8 a 5 en una caja, y que hay un mundo de reforzamientos fuera de ella. Me voy de aquí.

2 comentarios:

Snipe dijo...

CHEA VIRGI! Excelente post!

Snipe dijo...

*Fe de errata: CHEA LIGIA!