Cuando uno se remonta a la época en que uno fue niño la cuenta de años parece larga, apesar de no superar ni el cuarto de siglo. Pero suena que realmente fue en el siglo pasado. No sé cómo estarán los árboles que planté cuando era niño.
Los árboles estaban a unos pasos de la casa del tipo que cuidaba el terreno que poco a poco se fue apropiando por completo de él, estaban cerca del río, siempre un enigmático río para un niño, nadie regresa dos veces al mismo río está claro, ahora el río tiene menos agua, menos chimbolos y yo tampoco soy el mismo, yo era de los niños que decía ser ecologista que más tarde decía que quería ser herpetólogo por Steve Irwin. Además una vez, como regalo de cumpleaños tuve una enciclopedia del Reino Animal que me divertía verla y leer más el tomo de los Mamíferos que el de los Celenterados obviamente. Así de ecológico era, lo suficientemente agradable para mencionarlo en una plática de adultos, para llorar con el programa del Discovery "Animales Extintos del Siglo XX", que aunque no tenía cable, apenas se veía por cosas que aún no entiendo. (Nótese que las nerdeces vienen desde chiquito aunque uno las niegue en la pubertad, tema o las disimule en la adolescencia y luego uno ya no puede ocultarlo).

Recuerdo haber escuchado el árbol hueco cerca del río que si le golpeaban podía escuchar un grito dentro de su corteza; no sé si fue mi imaginación pero tampoco juro haber escuchado ese grito. Si mal no recuerdo era un Cortéz Blanco; mi papá también contaba de haber puesto el oído para escuchar el sonido en aquellos tiempos, que es más creíble que andar contando eso en estos días más recientes.
Han pasado más de 15 o 17 años desde la última vez que los ví, muy probablemente ya no estén ahí: el Bálsamo que sembré, el Eucalipto y los otros que ya no recuerdo qué eran. Realmente me da mucha tristeza regresar y ver cómo ha cambiado el paisaje, cómo lo que antes era cafetal ahora son lotificaciones, comunidades con poco acceso a servicios básicos, llenos de gente que se sigue reproduciendo sin control, que consume recursos que cada vez son pocos. En fin, un paisaje desolador para árbol plantado en la década de los noventa.

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Pd. Bueno, el otro tema era escribir un libro. Tengo un libro terminado, estoy escribiendo dos y espero terminarlos en algún momento. Y quisiera escribir narrativa (mal de poeta).
No tengo hijos. Solamente.

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