Era agosto cuando nací, hoy mi edad aún no es una cosa muy seria. En mis primeros años no sabía de la guerra y nada podía contra eso. Crecí en calles empedradas, en medio del terremoto y los temblores del ochenta y seis. Veía la violencia en el noticiero, en los muertos a media cuadra al abrir la puerta de mi casa. -Luego mi papá murió.- Y vino el colegio, niños comiendo pega. Los acuerdos de paz. Niñas leyendo "Mujercitas" y queriendo ser Jo. Los años maravillosos. Los odiados gobiernos de derecha. El nintendo. Los amigos, las amigas, la adolescencia, el primer amor, el primer trabajo. Preferir la lluvia al sol, preferir a la gente que es inteligente y decide no decirlo (esas cosas se notan). Odiar la rutina, los domingos. Vivir, y dejarme y dejar vivir. Confundir lo posible con lo necesario. La universidad, el conocimiento, el título. El trabajo. El primer gobierno de izquierda. Aprender sólo cosas innecesarias y olvidarme de las que sí me van servir. La mayoría de veces "quiero escribir, pero me sale espuma". Querer dormir, pero desvelarse siempre. La poesía, la música, las películas, la vida y querer más. Yo soy un poco de todo esto, supongo.

1 comentarios:

Genius dijo...

He de decir que cada uno en lo suyo ha dejado una huella muy interesante, me ha gustado esta clase de post...
Porque muestran otro lado del escritor, y he de agregar que este lado también es genial:)

Bendiciones.