Al principio, la palabra "reunirse" era algo nuevo e interesante. Claro, todo era "reunirnos para irnos a comer, a la playa"... Incluso cuando hablábamos de "reunirnos para estudiar" no dejábamos de pensar en lo entretenida que se volvía la rutina de verse, ir a comer, y sentarse a fingir estudiar por el tiempo suficiente hasta que nos diera sueño y nos fuéramos a dormir.

Ahora todo es diferente. Mencionar la palabra "reunión" me causa grima, y vaya que tengo razón para eso. Imagínense cómo funciona este ciclo interminable de reuniones: me reuní el viernes en la noche para preparar lo que íbamos a hacer en la reunión del lunes, en la cual analizamos la información de la reunión del viernes en la mañana, mientras agendaba para la reunión de ahora martes, la cual era un seguimiento de la reunión del miércoles; la información de esta era necesaria para la reunión de mañana, en la cual--muy probablemente--nos van a mandar a extender las reuniones, porque parece que no avanzamos lo suficiente.

Y por eso es que me quedé dormido sobre la mesa del food court durante mi "reunión". Ya nada es lo mismo que antes.

1 comentarios:

EL SUM dijo...

De plano que lo mejor de las 'reuniones' pra estudiar eran todos loschambres que salian jajaja

Lastima q en verdad, ahora cada vez q dicen reunion es una de tensiones...

Saludos!