El alma [y el cariño, según RudyLaScala] es como una violeta expuesta al sol de julio: se daña al minuto que la sacás del invernadero. Se arruga, se seca, se quema. Muere.


El alma es un caleidoscopio, trocitos de vidrio de colores que forman distintas figuras cuando se zangolotea. A veces, con ayuda de la Providencia, uno logra ver mosaicos inverosímiles y se nos olvida que, en esencia, son un montón de huishtes: trozos de algo que alguna vez formó un todo y que ahora sólo nos deja ver miserias de aquello, asociándose para hacernos ver colores de nuevo. La tristeza tiende a tener el poder de volverlo daltónico a uno. Es debido a esta alma*caleidoscopio que no debe alarmarse si me ve y oye un rumor a chinchines, es el huishterío que se pone medio bayunco y ruidoso cuando camino.

No se me ocurrió nada para esta semana, a lo mejor porque la tumba en la que estoy sigue recibiendo escupitajos y hablar de "ir o moverse por el aire, sosteniéndose con las alas" no es algo muy asequible dada la naturaleza medio lúgubre, medio estoica de mi ánimo estos días.

Estos son tiempos de redescrubrir los colores y desenterrar baúles con vestidos de fiesta, con risas y polvos de mujer. Esto es complejo, porque también es tiempo de limpiar cajas, borrar archivos y quemar puentes. Es emocionalmente agotador y debe hacerse paso a paso, no puedo aventarme a lo maje a pensar qué será de mí cuando vuelva a ser yo. Es despacio que debe ir la cosa.

Hay más tiempo que vida.

Y hay muchos baúles. Demasiados, diría yo. Me preparo para el momento en que descubra que ya los abrí todos.

No sé qué haré entonces, probablemente conseguir gotas para los ojos, una Suprema y un par de porros.

Usaré la madera que sobre para construír cuñas que iré clavando en la tierra, una por una, hasta llegar a la superficie. A lo mejor llore cuando sienta el aire libre en mi nariz, pero tengo práctica llorando y, aparte, sirve y me lavo las manos. Como soy medio inútil para las actividades físicas, probablemente me tarde mi rato para salir por completo del recinto hecho de insultos, tierra y mierda donde he estado todo este tiempo.

Y entonces todo volverá.

Recordaré quién fui, quién debí haber sido y quién voy a ser.

Entonces, a lo mejor entonces, yo podré regresar acá y contarles lo vergón que se siente ver el mundo desde arriba.


* ♫...To lose along the way the spark that set the flame, to flicker and to fade on this, the longest day♫
U2- Indian Summer Sky.

1 comentarios:

JazZ dijo...

Que denso. De sobra he de decír que estoy enamorado de tu redacción... tus letras. y ya... todos tenemos esos viajes introspectivos donde se caen todos esos huistesillos y se vuelven a armar... para al final ser la misma porquería. los cristalitos-alma del caleidoscopio siempre dan como resultado el mismo efecto mierda.