I.
Pasó su niñez impaciente por volar. Los adultos se lo decían; cuando seás grande, con madurez, responsable, y podás costearlo, hacé lo que querás. Llegó a grande, vida de adulto responsable, y se decía con madurez que no tenía tiempo para niñerías.

III.
Mi sobrino me decía, "volemos". Y yo suspiraba con alivio. Si me dice que corramos me deja tragando polvo, él en el equipo de atletismo y yo boya-siempre-llegando-de-último en educación física. Además, tengo pie plano.

V.
Chabe tenía el sueño recurrente de elevarse y planear sobre las cabezas de la gente, en un espacio abierto que evocaba un parque-cementerio. El sueño finalmente se esfumó cuando Chabe dejó de dormir tanto y salió de su casa.

VII.
Extraño la bandada de pericos que pasaba todas las tardes por mi casa.

2 comentarios:

Elena dijo...

Ahhhh, el título me ha encantado!

(Y yo también tengo pie plano)

iba pasando dijo...

Siempre que entro a una casa y veo una jaula para pájaros o una pescera pienso: "que gente más pendeja.."

Idem, extraño a los pericos de las 5