No sé por qué, pero las fiestas tienden a traerme recuerdos de aquellos días en los que pasaba encerrado en instituciones educativas. No solamente porque la mayoría de veces da esa sensación de desubicación y estrés sobre la incertidumbre social, sino porque parecería que toda la gente actúa exactamente como cuando teníamos ocho años. Así, cada vez que me invitan a una fiesta, lo primero que hago, a modo de supervivencia, es pensar en toda la gente como si tuvieran edad para tomar frutsis y jugar con pelotas de a cora. Los meto mentalmente en el colegio, los saco a recreo, y busco a los grupos habituales.

Los baranderos: se la pasan parados durante todo el rato con las mismas personas. Vistos platicando generalmente en los pasillos y áreas abiertas. Siempre tienen su espalda cubierta por alguna pared, y parecerían no verse afectados por el volumen del reggaetón. Navegan en grupos pequeños, de forma compacta, al ver el peligro y son los que más probablemente se acaben la comida.

Los dealers: encontrados siempre a la entrada del lugar, insinuando que no tienen razón para estar ahí. Los más rudos, son los primeros en salir a comprar bebidas, y ocasionalmente disfrutan a jugar "buruca". Claro está, que no es lo mismo que pelearte porque te robaron el juguete y te detenga la maestra a que te quiten la mujer y terminés en la bartolina. O bueno, quizá algo de parecido le hallan ellos.

Los dispensables: también son insacudibles. llegan temprano y se van tarde. Acechan a cualquier persona interesante. Toman control de la música, ya sea tocando en las misas, o poniendo su música horrible en el equipo de sonido. Se jactan de no consumir alcohol, pero terminan generalmente ebrios. Son estresantes.

Los 'in': se distinguen por tomar control del lugar. Aman el reggaetón tanto como jugar fútbol, y no temen admitirlo. Consumen tanto alcohol como los dealers al inicio, y lo sudan rápido. Aparte de eso, no hay mucho que añadir.
Fuera de esto, me gusta pensar en las interacciones habituales. El in le dice al dispensable que baile, mientras este le sirve un trago; el dispensable se queja del dealer, el dealer se consigue alguna in... en fin, ¿por qué rayos sigo yendo a fiestas?

Es por el alcohol, por supuesto.

1 comentarios:

Cc¡ dijo...

xD el dealer siempre se consigue a una IN hahahaha habran mujeres dealers?? hmm no se