El cielo completamente negro; la luna llena clavada en lo alto. No había estrellas, sólo un viento fresco. El lago reflejaba con toda pureza las luces del puente. Él vigilaba el pueblo paseándose sobre el lago y todo era calma.
De pronto, a lo lejos, vio una luz blanca como otra luna, pero más pequeña. Se dirigía a él lentamente como un suspiro. Conforme la luz se fue acercando, fue tomando forma, hasta que finalmente estuvo ante él un ser de luz, como un ángel. No dijo nada. Sólo lo miraba con unos ojos penetrantes como rayos.
Ya sabes a lo que vengo, dijo al Guardián. Silencio y viento. Calma aún. Pero en un abrir y cerrar de ojos ambos se lanzaron el uno hacia el otro como bestias. Sin embargo, su pelea más parecía una danza en el aire: se deslizaban por el cielo de un lado hacía otro, esquivando los golpes del adversario, como sincronizados, como sin querer hacerse daño. Parecían realmente estar bailando muy lentamente, el cielo era su pista de baile y la música, el viento. Y cada impacto era un destello de luz que se reflejaba en el lago.
Después de un tiempo la pelea se detuvo, los contendientes se separaron: el Guardian estaba jadeando y su cuerpo herido, mientras el otro estaba en perfecto estado. ¿Te rindes?, pregunto. Pero no hubo respuesta, el Guardián guardo silencio. Sólo se mantuvo ahí, flotando sobre el agua, tratando de recuperar el aliento. Y cuando sintió nuevas fuerzas en su cuerpo, se lanzó contra el otro. Y de nuevo comenzó la danza y los destellos de luces por el lago en la noche oscura. Ráfagas luminosas encendían el cielo, sin romper el silencio.
Esta vez la batalla duró un poco más y, cuando finalmente termino, el Guardián estaba en peores condiciones, parecía un moribundo volando a medias, sangrando por todas partes. El otro, el ser de luz, parecía no tener rasguño alguno nuevamente, sin embargo, de pronto, su pecho comenzó a abrirse poco a poco y de la hendidura comenzó a salir luz.
Lo lograste, le dijo al Guardián con una sonrisa, ahora eres un Hijo de la Luz. Y luego desapareció tragado por la luz.

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