Mi cerebro actúa de maneras extrañas. Como que asocio cosas que no debería asociar. Cuando dicen “Fiesta”, de un solo me imagino al Chayanne ochentero bailando.



¡¡¡Una joyita!!! ¿Quién tuviera ese optimismo?

Más aún, tengo mente extraña y cuando dicen “Fiesta” digo “Americana”. Y pienso cómo una fiesta se puede dar en un hotel fresita. ¿Estaba en Fiesta Americana Chayanne haciendo su video?

Es más cuando dicen fiesta, y me acuerdo de chayanne y un hotel, me imagino me imagino algo muy formal. Tipo Fiesta de quince... señor Chayanne, tantas veces que serás invocado! Denle play, pero no tienen porqué ver el video -aunque es como para el disfrute de esos que disfrutamos al delfin quishpe y la tigresa- pero quiero que lo tengan de soundtrack.



Y aquí viene lo bueno del post. Yo me sé la coreografía del tiempo de Vals. Quizás señores, señoras, robot spammers, este post sea una basura, porque su servidora está falta de creatividad, tiempo, salud, dinero y amor. Pero así que he decidido compartir algo bochornoso para que me tengan lástima.

Érase marzo de 1998. Yo era la dama de la fiesta de la Marta. Quien cumplía años en diciembre, pero no sé porqué hizo la fiesta en marzo. La encargada de la coreografía era "Mayito". Mayito era un señora de esas bien, pero bien loca. Que de alguna manera u otra se sentía bien enseñando coreografías para los quince años. No soy una experta bailando y siempre sufría por todas las coreografías que montábamos, pero qué decir si todo el mundo le dice que sí a la Marta -esa bicha sabe convencer. Digamos que lo logré y aprendí a hacer la estúpida L con mis pies y lograr que mi chambelán no se cayera por mi culpa. Y además logramos hacer el cambio ese de manos para irnos cambiando alrededor de la quinceañera.

Pero las cosas no salieron muy bien ya en el colegio médico.

Primero. La confusión con los vestidos. Me dieron el vestido de alguien más, que creo que tenía mucho más senos que yo. Y estaba más largo. Lo corté y quedó excesivamente corto. Y ahí andaba yo con un vestido ocre que parecía calzón, con la piernas cheles de una bichita (gordita) de 14 años.

Segundo. El intercambio de manos fue una pesadilla. Y nos equivocamos todos. De remate, quisiera pensar que al dar vueltas nadie me vio el calzón el verdadero, no el vestido.

Tercero. Se me salía el strapp -esos brasieres sin pititas- y creo que yo era la que más enseñaba de la fiesta.

Y qué hacer, al final yo quería y quiero a la Marta. Pero las fiestas de quince y demás fiestas ceremoniosas -llámense bodas, bautizos, etc. - pues sólo valen la pena por el cariño que le tengo a los protagonistas. De otro modo, eso de ser fancy y pomposo, pues no va conmigo.

Odio las fiestas.
Cuando dicen "fiesta", sálvame señor Chayanne....



Ahora... si me dicen que hay una "reunión" en la casa de fulano, me avisan, así paso por las cervezas. Las reuniones sí me gustan. Cuando dicen: Nos vamos a juntar, nos vamos a ver... eso, eso es lindo y celestial.

5 comentarios:

del 503 al sv dijo...

Y uno que ni se fija en los vestidos para las fiestas de quince, la misión es que te salga con alguien nada más... cosas de la vida vea!

= mil veces mejor las tertulias en la casa de...

manuel peña dijo...

jaja yo fui a esa fiesta de la marta en sepes... creo q en realidad las fiestas de 15 es una etapa de la vida, tipo como andar en bici es a la niñez lo que las fiestas de 15 a la preadolescencia...algo se aprende al fin y al cabo, sobre todo a como "no ser", saludos

Soy Salvadoreño dijo...

Que no te de pena. A mi no me da pena decir que fui como 5 bodas de "chambelan" bailando esa canción.

Que bueno ser un desconocido en la red, sino la verguenza que tendria...

Luis dijo...

por dios! esas rolas ya no... no kisiera recordar que algún día bailé fiesta en américa... sólo el hecho de que un hombre pudiera pensar en moverse como Chayanne al bailar esa canción me pone los pelos de punta.

SK Mario dijo...

Jajajajaja muy bueno Lijenjiada!