Una vez me asignaron la frustrante tarea de escribir sobre un caracter. Me senté a la mesa con una hoja de papel en blanco frente a mí, y lo único que hice con el portaminas fue la unidad dimensional más mínima.

"Vas a ser un cero a la izquierda", la sentencié, para compensar mi ego herido.
Para mi sorpresa, me respondió: "prefiero ser una X a la derecha que un 0 a la izquierda".
"¿Una X querés ser?"
"No sólo una X. Una X exquisita, extravagante, exhuberante".
"¿Así como sex symbol?"
"No, nada explícito. Como dijo Marilyn Monroe 'una sex symbol es una cosa. Detesto ser una cosa'".
"¿Y vos qué sabés de Marilyn Monroe?"
"Yo sé todo lo que vos sabés".
"Pero yo no sé lo que vos querés".
"Quiero ser algo explosivo....¡quiero ser atleta!"
Me quedé en silencio 5 segundos. "Pero yo no sé nada de deportes...sé algo de axones, ¿qué tal ser un axón? También sé algo de gramática y ortografía, podrías ser un signo de exclamación".
"¡No, ni excremento!. Exijo ser atleta".

Una X atleta...a ver....de la unidad dimensional más mínima salieron cuatro líneas, cada una en ángulo de 45 grados con respecto a cada punto cardinal, cuidando la equidistancia. Bajo la presencia de X en la hoja de papel, comencé a escribir la excitante narración de un torneo de equis y ceros enfrentándose dentro de un enorme símbolo de número, expresado gráficamente por #. Exagerando algunos hechos, llevé a X a ganar cada encuentro; pero cómo no, si siempre el primer turno le correspondía a ella e iniciaba el juego colocándose en el centro del símbolo. La historia terminaba con el montaje de una exhibición permanente de todos los logros de X, paralela a una exhaltación pública de su figura. Examiné lo escrito, y aunque sus excesos egocentristas me exasperaron, me enorgullecí de esta X, que al final fue la excepción a la regla.

Le leí la historia, en exclusiva.

"¿Es una historia suficientemente exhaustiva?".
"No me importa la exhaustividad, siempre y cuando culmine en mi éxito".
"Y así es. El éxito es la razón de tu existencia. Te exigís mucho, no hay excusas".
"Me doy por satisfecha con esta experiencia. Y si ya cumpliste con tu tarea, puedo expirar en paz...pero, un último favor...si hay algo que he aprendido de esta historia, es que delante de toda gran X, hay una gran E".
"Excelente. Te doy tu E. Ciertamente, no podés conformarte con nada que sea menos que extraordinario".

3 comentarios:

Genius dijo...

Sin mucho más que agregar que mi total admiración y aprecio!!! bendiciones!!;)

Aniuxa dijo...

Excelente -al estilor Sr. Burns-

SK Mario dijo...

Exhilarating!