“El alfa y el omega”. Se me viene a la mente el asunto de porqué podemos recordar el pasado y no podemos recordar el futuro, una de las disyuntivas cuánticas y discutida por los científicos ¿Podemos hablar de principios? Podemos quizá de todos los que hemos vividos, desde el punto de vista de un simple individuo. Pero no siempre podemos hablar de los finales. El omega aparece inalcanzable, o bien, fatal, en el sentido de que nacemos, iniciamos pero también morimos –aunque algunos demógrafos le hacen ojitos a la teoría que alcanzaremos la inmortalidad.

Pero el inicio de todo, colectivo, macro, aún se discute. Quién fue el primer hombre. Quién fue la primera mujer. Qué vino primero, el huevo o la gallina. Y es que cuando controlamos las cotas de un intervalo de algo quizás jugamos a ser un poco Dios –que a lo mejor no jugaba a los dados, sino a algún otro juego más complicado de azar. Por eso nos gustan las fechas. Los cumpleaños. Los aniversarios. Los recordatorios de cuando iniciamos algo. Porque es parte de creernos creadores de nuestro mundo y vivencias.
Y aquí iniciamos algo, con la incertidumbre de cuándo terminará. Porque un inicio es una apertura de posibilidades. De superposiciones de posibilidades y de elecciones y mundos que se transponen. Iniciar algo da la rienda suelta a un infinito. He abierto un pequeño agujero con esta entrada y usted, sí, usted señor lector, señora lectora, robot spammer, es parte de esas posibilidades. A lo mejor mi verborrea le aburrió, pero mañana habrá otro inicio, seguramente mejor que este. Pero esta ventana se abrió. A lo mejor derramó el café del disgusto y ensució su mesa, y cuando iba por un pañuelo ¡Vio que asaltaban la casa de su vecino! ¡El revoloteo de una mariposa! Inicia todo.

Me gusta iniciar cosas. Si lo vemos cada día es un inicio, si lo vemos cada hora es otro inicio, cada segundo es un inicio. Pero entre este mar de infinitos inicios ¿Cuándo llegamos al final? Cada noche es un final, cada fin de hora es otro, cada fin de segundo es otro. Realmente, todo es un inicio y un final. Porque el inicio y el final están ligados al concepto más difícil del ser humano que es el tiempo, que nadie entiende por qué tiene una linealidad y dirección.

Pero cuando uno empieza a poner tan “deep”, como lo he hecho, es hora de ponerle un fin. Y comentar más bien qué tipo de inicios me gustan:

  1. Me gusta el inicio de un libro. La primera frase es la más importante. Y seguramente llevo varias conmigo en la memoria.
  2. Me gustaba el inicio del año escolar. El olor a plástico de cuadernos y estrenar calcetas. Y no podía dormir el día anterior. Por lo general he guardado eso y por lo menos me peino los primeros días de clases.
  3. Me gustan los inicios de los enamoramientos. Las cosquillas y tener cara de idiota. – Hace tanto tiempo de eso.

Y no seguiré listando, porque cada vez que se da cuenta de un inicio se le condena a su final.

7 comentarios:

Gero dijo...

Inicio el comentario acá.



Y acá lo termin.

DeaR dijo...

Bueno, ya inciciastes.

Mil SLDS!

El mal ejemplo dijo...

Jue!
Desataste al Zenón de Elea que llevamos dentro!

Me da miedo eso, de la inmortalidad. ¿qué sería el hombre sin la muerte? ¿Un pequeño dios? Un pequeño dios tan despreciable me produce más espanto que este animal antropomorfo que somos.
Yo esperaría que sigamos muriendo. No sé, siquiera por la esperanza -ingenua- de que los jóvenes que vendrán...
Además, está aquel cuento de Borges, El Inmortal. ¡Qué más decir!

Aniuxa dijo...

Sobre la inmortalidad... conviene ver lo que dicen "André Klarsfeld y Frédéric Revah, dos jóvenes biólogos franceses que sugieren en su libro recientemente publicado sobre biología de la muerte que si la inmortalidad no existe, no es por una necesidad biológica, como se ha siempre creído hasta ahora, sino porque, siendo inútil biológicamente, no fue seleccionada para la evolución", esto se lo leí a Vallin -demográfo francés, por ahí en un paper. Si alguien me consigue ese libro, pues se lo agradezco.

Anti-Raúl dijo...

"La eternidad es una de las raras virtudes de la literatura" As told by Bioy Casares

Me ha gustado sobremanera este texto. Y mencionáste la cuántica. Me has emocionado como me sucede pocas veces. No me pasaba desde hace... como una semana. xD. Enhorabuena como dirían los señores. Felicito el proyecto. Te felicito Ana. Sigo leyendo, y como dijo Benavente: "No defraudemos a los gusanos".
Saludos, hormiga.

El mal ejemplo dijo...

En google books sólo lo dejan picado a uno.
Pero encontré otro: http://www.biodiversitylibrary.org/title/1397

A ver qué tal.

En fin, la muerte sigue siendo un asunto pendiente, a todo nivel.
En lo personal, en esta pelea, le voy a los gusanos.

XD

SK Mario dijo...

Como vos me gustan los inicios, detesto los finales, muy buena entrada! felicitaciones pr tu nuevo lugar para escribir!