Mi banda es mi banda gracias a Leyla, la mujer que me daba inglés en el colegio, que puso una canción de ellos para aprendernos los verbos frasales, pero yo no lo supe hasta  dos años después. Gracias, Leyla.

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Es sábado 26 de octubre de 2002 y voy saliendo del Centro Cultural. Camino hacia Metrocentro buscando La Curacao Music Shop. Voy feliz y poco tiene que ver mi certificado de fin de curso, muy poco.

Ya en Metro, palpo mi bolsillo izquierdo y saco los billetes para contarlos, $20, $40, $60, $80, está completo ¿Se habrá dado cuenta ya mi papá? No creo, igual ¿Qué va a hacer, llamar desde LAX para decirle a mi mamá que "perdió" $80? No le va a creer, le va a decir que se le cayeron, de todas maneras, andaba bolo y fue a comprar su whisky apestoso. No le hacen falta. Igual tengo miedo, porque son las 5:25pm y mi papá ya debe estar en Los Ángeles y La Curacao Music Shop está allí enfrente.

Sorteando a un par de skates llego a la sección rock [oh fucking yeah!] y empiezo a navegar entre los discos: O, P, Q, R, S, T... ¡AQUÍ ESTÁ! La portada es un niño usando un casco de soldado. ¿Es? Es, trae los lados B ¡Es el deluxe! Soy tan feliz... pero hoy no, hoy no me basta un sólo disco. Hoy tengo quince años y soy pudiente: me llevo otros dos ¿Qué más hay? Es el mismo niño, pero ahora tiene un labio roto y me ve con rabia ¿Dice WAR? "Sí, War, 1983" dice el cajero, que se ríe de mí y mi poco disimulada emoción. No quepo en mí, quiero irme ya, pero debajo hay un disco color vino, letras doradas y un castillo en ruinas en la portada. Me lo llevo porque atrás dice Universal Music, 1984.

- Son $53.85*

- Acá tiene.

Con la culpa de quien se sabe ladrón, siento que el cajero sabe que soy culpable según el artículo 208 del Código Penal ¿o es 207? No, Virginia, tu papá estaba en el sofá y le sacaste el pisto del pantalón que llevaba puesto, ES hurto agravado. Siento que tengo esas palabras marcadas en la frente, es la marca de la bestia. Tomo mi bolsa, mis $6.15 y salgo corriendo. No recuerdo dónde me estacioné. 

Llego a mi casa y pido pizza. Reviso la contestadora y dice mi mamá que mi papá ya está en Los Ángeles, que está bien. Me ofrece ir a dormir a su casa, pero la casa de mi papá está sola y es mia. Llega el hombre de la pizza y corro a traer mi bolsa con los cd's, tranquila porque la PNC no va a venir a arrestarme por robarme $80 en nombre del rock.

El disco color vino se llama The Unforgettable Fire y decido escucharlo primero. Le quito el precio y lo pego en mi armario, abro la bandeja del reproductor y me acuesto en la alfombra.

Play.

Track 1.

Volumen medio.

♫ And you know it's time to go...♫

La canción suena y siento paz y alegría y escalofríos y empiezo a llorar. Me tiemblan las manos, pero tengo que saber cómo se llama esta canción; boto la soda, boto la pizza. Dice "1. A Sort of Homecoming: Bono/The Edge/Mullen/Clayton". No escuché el disco entero esa noche y rayé el track 1. Tuve que pulir el disco al día siguiente.

Los siguientes cuatro años de mi vida mi pseudónimo en MSN era LISTEN TO U2. Eso era particularmente cierto entonces, cuando era católica y la injusticia me daba naúseas y me enamoraba de gente misteriosa y me sentía desarraigada, o al menos, eso me digo, pero Last.fm no miente: le ganan a mi segunda banda favorita por 380 reproducciones. Tu banda es aquella que recordás cuando te enculás y te desenculás, te caés y te levantás, ves a Dios y no lo ves, odiás a los militares y buscás la democracia y cuando un fulano mayor que tu papá canta tu vida de igual manera cuando tenías 15 que cuando tenés 22. Son el soundtrack de mi vida entera. U2 fucking rocks, baby!

* Guardé esa factura hasta el mes pasado. La boté porque era un detalle groupie, pero yo sentía que para algo iba a servirme.

Un final triste es un buen comienzo. De no ser por el infortunio que arrastraba mi futura heroina, no hubiera pagado la entrada para entrar a ver la obra de su vida. La encontré en el momento en que ella observaba descender un ataúd, en un entierro en el que no conocía a nadie más que al muerto. Mucho después, sabría que sus sollozos no tenían que ver con las palabras del cura.

Apenas me acomodé en mi butaca, me di cuenta que en este final triste no había justicia, ni más de dos horas de sueño cada noche. No había reconocimiento a sus heridas de guerra ni testigos que reclamasen por el pacto roto, porque el pacto era un secreto. No había boda ni puesta de sol hacia la cual correr. Había palmadas en la espalda, "estarás bien con el tiempo". Había cambios de tema en la conversación, de lo más deprimente a lo más light. Había personas que aparecían como salvadoras, y que al fallarle como es costumbre, le recordaron que en efecto eran personas, no analgésicos. Las madrugadas en vigilia le regalaron ojeras y la hicieron sentir invisible. Invisilibilidad es islamiento es soledad. "Se acabó", dijo sin voz. Ya sin vos. Se acabó.

Llegué cuando la gente estaba saliendo del teatro, conmovida por el final, el funeral, el se-acabó. El lugar quedó vacío. Mientras tanto, en la soledad, ella encontró un inicio. Yo llegué a tiempo: un final triste es un buen comienzo.

Este es el principio de un post, el inicio de algo. Generalmente los inicios suelen ser cambios, dicen que son necesarios, algo así como reinventarse, como tratar de ser quien uno quiere ser cada día, comenzar, que sé yo. Hoy es viernes y la semana está por terminar, en cambio los lunes nos dan esa sensación de inicio, es decir que, de alguna forma para hablar de inicios es necesario hablar de finales y quizá no existe uno sin lo otro. A lo largo de toda nuestra vida estamos terminando historias y es de ahí que surgen nuevos inicios.

Siempre nos parece buena idea comenzar o reiniciar ciertas cosas cuando las circunstancias no han sido favorables, creo que alguna vez hemos dicho: volvamos a comenzar, porque al hacerlo podemos lograr que todo sea distinto y de hecho lo es o lo puede llegar a ser. Todos tenemos malos inicios de año, de semana, de día, de post, de cualquier cosa que hagamos y de cierta forma es importante pausar y comenzar o ctrl + z. Resulta, que a veces para iniciar algo es necesario terminar con otras cosas, por difícil que a veces parezca, pero hay que intentarlo y más cuando sabemos que es necesario e imprescindible. Entonces la vida es distinta, funciona diferente, porque justamente nos hemos propuesto otro camino. No importa cuantas veces hayamos iniciado "Eso no es nada, aún. Buscaos bien, hay más." Seguramente hay más.

En el principio todo era confusión y no había nada. Sólo estaban los Sonidos y, aparte, las Ideas.
Se oyó, de pronto, una voz que dijo: "Qué se muevan las Ideas en medio de los Sonidos." Y vinieron las Ideas y, tomando los Sonidos, les dieron formas redondas, planas, caprichosas: crearon las Letras. Luego las juntaron y, poniendo una a una, formaron las Palabras, a su imagen las formaron. Bellas, abstractas, concretas, únicas. Las ideas organizaron las Palabras, las hicieron dueñas del tiempo pero, a la vez, esclavas de sus amos. Nacieron las Frases y los Párrafos.
Las Letras, las Palabras, las Frases y los Párrafos se movieron, entonces, por el Universo, a veces silenciosas, a veces efímeras, a veces eternas.
Se multiplicaron. Aparecieron en piedras, libros, manos, en las mentes, en los corazones.
Con el tiempo, aparecieron en blogs, dándoles vida. También ahí se organizaron, esta vez en días: una entrada cada día.
Y todos los días eran buenos, menos los jueves.

El árbol que casi no puede rodearse con los brazos,
brotó de una semilla minúscula.
La torre de nueve pisos,
comenzó por un montón de tierra.
El viaje de mil li (1),
empezó con un paso

(Lao Tse, 600 A.C.)


Cualquiera diría que los principios son fáciles cuando son ya un recuerdo. Entonces les ponemos color, adornos, los desbastamos y pulimos hasta darles brillo diamantino ahi donde hubo lodosos guijarros. O de plano los volvemos territorio para el olvido, enterrados bajo otros recuerdos, creyendo que no volverán a aparecer. Pero aún entonces, los principios no son cosa fácil.

Es que es tan difícil comenzar cuando el presente se vive en el futuro. El mundo vive pensando en el mañana cuando apenas ha comenzado el hoy, tan urgidos vivimos por anticipar lo que vendrá, tan capital importancia tiene el mañana que quien es capaz de anticiparlo con algún éxito (o ninguno, las más de las veces) es visto como quien puede levantarle las enaguas a Dios para verle el color de los calzones.

Empujados por esa tendencia a caminar oteando lo incierto, perdemos no solo la noción del hoy, alienando nuestra experiencia cotidiana a algo que aún no ha llegado y que nos urge más que el eterno ahora. Añadimos a esto el grave descuido de perder de vista el origen de nuestro camino, volviendo el hoy un limbo, siendo tan incierto es el destino como desconocido el principio.

Viviendo de finales perdemos de vista que lo que hoy pudo ser insignificante - la pequeña semilla, el pequeño montón de tierra, el pequeño gesto, la simple palabra - tiene la vocación de ser el principio de algo que nos trascienda a nosotros mismos.

Y es que todo lo nuestro, los grandes logros humanos, ha ncomenzado desde algo pequeño; especialmente las grandes ideas que han vuelto el mundo tan grandemente complejo: su base estuvo en la acción de un grupo de pequeñísimas conexiones de células movidas por sustancias aún más ínfimas. Sumando a otras conexiones, y luego a grupos más grandes de infimas células se volvieron acciones: se hizo un escrito, un pronunció un discurso, se hizo una acción. Y así se ha ido transformando al mundo, gigantesco entramado de relaciones, ideas, acciones.

Pienso en éstas tres o cuatro cosas, mientras recito esas sabias frases de Lao Tse, iniciador de una de las grandes religiones del mundo, y recuerdo lo afanado que estoy en lo que no ha llegado aún - ¿trabajo?,¿amor?,¿la muerte? - olvidando que el ahora es siempre el mejor principio.

Victor

(1) Li: Medida de longitud utilizada en la antigua China, equivalente a medio kilómetro.

El más largo viaje siempre inicia con un paso, ¿verdad? Dentro de una visión sistémica de nuestra realidad, hablar de inicios y finales es como hallarle tres pies al gato. Hablar de espacios, lugares, líneas, puntos, demuestra nuestra necesidad de referenciarnos dentro de la vastedad del mundo en el que vivimos; de nuestra facilidad para perdernos dentro de nuestras acciones, nuestras palabras, o nuestros pensamientos. Porque sin un punto de partida, no existirían metas adónde llegar, ni logros por alcanzar. No tendríamos objetivos por cumplir, expectativas por llenar, necesidades por satisfacer; sueños por cumplir, vida por vivir.

Sin embargo, por muy loable que sea la idea de referenciar nuestras vidas dentro de un campo de acción finito, muchas veces es esa misma la mayor limitación que nos aqueja. Limita nuestra imaginación, nuestra visión, nuestra acción. Especialmente cuando sabemos que dentro de sistemas abiertos al medio, referirse al final de un sistema da igual que referirse al inicio de otro. Conocer los límites de nuestras capacidades es un equivalente a rendirnos frente a aquellos mejores a nosotros, mientras que delimitar nuestros roles es cuestión de reconocer no solamente que nuestras acciones afectan a los demás, sino que necesitamos de insumos por parte de otros para iniciar nuestro camino.

Pensar en límites a nuestra acción significa medirnos, y restringirnos a un campo de acción dentro de un universo dinámico, del cual somos parte y dentro del cual participamos sin haberlo planificado ni pedido. Por tanto, referenciarnos dentro de un punto de la realidad indica que somos conscientes de nosotros mismos, de nuestras capacidades, nuestros deseos y nuestros objetivos. Somos testigos de las necesidades del mundo, por tanto de las nuestras, y mientras nos convencemos a nosotros mismos sobre nuestra capacidad para cumplir con la satisfacción de ellas, nos desplazamos imaginariamente por el camino que nos llevará a lograrlo.

Es por eso que el inicio, más que un punto de partida, es un estado con un punto básico que describe nuestra posición, una dirección específica hacia un objetivo bien definido, y una magnitud medida en nuestra motivación y capacidad para la conclusión de nuestra empresa. Claro está, que este vector más parece estar relacionado con su componente de raízcuadradademenosuno. Es por eso que el viaje más largo, para aquel que está destinado a llegar a su fin, inicia con su mente cruzando la meta incluso antes de iniciar la marcha.

“El alfa y el omega”. Se me viene a la mente el asunto de porqué podemos recordar el pasado y no podemos recordar el futuro, una de las disyuntivas cuánticas y discutida por los científicos ¿Podemos hablar de principios? Podemos quizá de todos los que hemos vividos, desde el punto de vista de un simple individuo. Pero no siempre podemos hablar de los finales. El omega aparece inalcanzable, o bien, fatal, en el sentido de que nacemos, iniciamos pero también morimos –aunque algunos demógrafos le hacen ojitos a la teoría que alcanzaremos la inmortalidad.

Pero el inicio de todo, colectivo, macro, aún se discute. Quién fue el primer hombre. Quién fue la primera mujer. Qué vino primero, el huevo o la gallina. Y es que cuando controlamos las cotas de un intervalo de algo quizás jugamos a ser un poco Dios –que a lo mejor no jugaba a los dados, sino a algún otro juego más complicado de azar. Por eso nos gustan las fechas. Los cumpleaños. Los aniversarios. Los recordatorios de cuando iniciamos algo. Porque es parte de creernos creadores de nuestro mundo y vivencias.
Y aquí iniciamos algo, con la incertidumbre de cuándo terminará. Porque un inicio es una apertura de posibilidades. De superposiciones de posibilidades y de elecciones y mundos que se transponen. Iniciar algo da la rienda suelta a un infinito. He abierto un pequeño agujero con esta entrada y usted, sí, usted señor lector, señora lectora, robot spammer, es parte de esas posibilidades. A lo mejor mi verborrea le aburrió, pero mañana habrá otro inicio, seguramente mejor que este. Pero esta ventana se abrió. A lo mejor derramó el café del disgusto y ensució su mesa, y cuando iba por un pañuelo ¡Vio que asaltaban la casa de su vecino! ¡El revoloteo de una mariposa! Inicia todo.

Me gusta iniciar cosas. Si lo vemos cada día es un inicio, si lo vemos cada hora es otro inicio, cada segundo es un inicio. Pero entre este mar de infinitos inicios ¿Cuándo llegamos al final? Cada noche es un final, cada fin de hora es otro, cada fin de segundo es otro. Realmente, todo es un inicio y un final. Porque el inicio y el final están ligados al concepto más difícil del ser humano que es el tiempo, que nadie entiende por qué tiene una linealidad y dirección.

Pero cuando uno empieza a poner tan “deep”, como lo he hecho, es hora de ponerle un fin. Y comentar más bien qué tipo de inicios me gustan:

  1. Me gusta el inicio de un libro. La primera frase es la más importante. Y seguramente llevo varias conmigo en la memoria.
  2. Me gustaba el inicio del año escolar. El olor a plástico de cuadernos y estrenar calcetas. Y no podía dormir el día anterior. Por lo general he guardado eso y por lo menos me peino los primeros días de clases.
  3. Me gustan los inicios de los enamoramientos. Las cosquillas y tener cara de idiota. – Hace tanto tiempo de eso.

Y no seguiré listando, porque cada vez que se da cuenta de un inicio se le condena a su final.

Encender la computadora

escribir nombres de usuarios y contraseñas

*click*

Páginas web cargando

*Creación de entradas*

*click*

No encontrar cómo comenzar.

Empezar no es fácil, pero tiene cierta ingenuidad: hay ideas para el futuro, hay cierta vehemencia, se tiene cierto entusiasmo. Y se juega con el entusiasmo, ideas, vehemencia y tiempo de otros siete. Ay, no. Pánico.

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He tenido semanas para preparar esto, pero el enorme poder de la procastinación, trabajo nuevo, futbol por doquier, piercings que debieron quitarse y lentes imperiosamente  necesarios me han detenido; pude haber pensado algo. Ahora, cuando pienso "inicios" se me viene un sabor a cloruro de calcio y siento que es una excusa barata. Sigo temiendo.

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Pensé seriamente en postear el video de We've Only Just Begun, pero empezar con The Carpenters... como que no mucho.

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Gn1, 1-2: "En el principio creó Dios los cielos y la Tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas."

Hasta los inicios bíblicos son caoticos. No es culpa mía.

PD: Le juro que quienes siguen han entrenado durante la semana y han recibido ayuda del profe, no se vaya. Espero que con el apoyo de la noble afición a mí se me ocurra algo a la altura. 

 Lunes: Aniuxa

  • La Aniuxa es un ser extraño con cuatro (cinco-uno aún no lo usa) blogs activos. Una carrera de economía. Se sabe que este especimen gusta de la poesía. Parece que algunos han demostrado que intenta escribirla. Otros dicen que escribe cuentos. Dicen que estudia demografía y que le encantan las bases de datos. Pero lo poco irrefutable de este ser es que no maneja bien. Es un desastre en los deportes.



Martes:  Snipe 


Sujeto en sus veintes, de piel clara, 1.75m, 170lb, ojos pardos y pelo negro; cara de cansado, ojeras permanentes, actitud paranóica y extremadamente gritón. Usa las camisas al revés, responde al alias "Esnipe", combina sus zapatos tenis con cualquier tipo de ropa que lleve puesta, y tiene la manía compulsiva de corregir los errores ortográficos de otros. 



 Miércoles: Víctor

  • Tengo 28 años. Podría ser ingeniero biomédico pero a los 19 años me di cuenta que era feliz ayudando a la gente de forma directa y no a través de darle mantenimiento al equipo médico-hospitalario. Podría haber sido profesor de literatura porque a los 12 años ya había leído dos veces el Quijote y una vez Hamlet con todo y sus análisis. Podría ser sacerdote salesiano, pero conocí mujer y entendí que querría pasar el resto de mi vida junto a una a la que actualmente sueño encontrar alguna vez, aunque sea cinco minutos - la vida es eterna en cinco minutos, dicen-. 




 Jueves: Gero

  • Soy callado, observador. Me deprimo cuando llueve. Soy de montaña. Me gusta viajar. Veo películas para alimentar a mis otros yo's. Amo los animales, sobre todo los perros. Si yo fuera poema sería el Poema XX de Neruda. Morenito, de baja estatura y ojos expresivos. Carácter fuerte.





 Viernes: Leslie

  • Era agosto cuando nací, hoy mi edad aún no es una cosa muy seria. En mis primeros años no sabía de la guerra y nada podía contra eso. Crecí en calles empedradas, en medio del terremoto y los temblores del ochenta y seis. Veía la violencia en el noticiero, en los muertos a media cuadra al abrir la puerta de mi casa. -Luego mi papá murió.- Y vino el colegio, niños comiendo pega.





 Sábado: Ligia

- Predisponibilidad biológica a apreciar la música rock.

- Tendencia a escuchar voces en la cabeza y al autoaislamiento.

- Asistencia a colegio jesuítico de niños y niñas, con disciplina, profesores-cheros, enseñanza efectiva y espacios abiertos.

- Horas y horas de juego con muñequitos (Polly Pockets, animales de plástico de granja, salvajes o de otra índole), construyendo ciudades que abarquen la mitad de la sala de su casa.
- Horas y horas de caricaturas de los 80s y los 90s. Fundamental: Looney Tunes, Animaniacs, Tortugas Ninja, y La Vida Moderna de Rocko.
- Exposición a la psicología como ciencia, particularmente en las áreas sociales y clínicas



Domingo: Soy Salvadoreño

  • Un libro: Cualquiera de Agatha Cristie
    Una canción: Cualquiera de Luis Miguel o de Euge Groove
    Un lugar: Costa Rica o Napa Valley, California
    Un personaje: Saulo de Tarso ó mis papas.
    Un lugar: Mi casa
    Una comida: Carne asada o camarones con chiles pimientos
    Una bebida: Café ó una copa de vino
    Una marca: Acer, la marca de mi computadora


Imprevistos:  Virginia

  • Amo mis contradicciones: mi saltar de DreamTheather a La Sonora Dinamita, que después de Frank Delgado suene Hillary Duff. Que Apolonio, mi iTouch, comparta repisa con El Capital. Que la bandera del FMLN ondee sobre mi cama junto a un poster de Led Zeppelin. Ser atea y tener una Biblia Latinoamericana. Tener 22 años y haber renunciado ya a una militancia oficial.

¿Qué es esto?

Campo Pagado es un esfuerzo, experimento y ejercicio -ambiciosamente "literario"- de bloggers. Este busca ser un espacio de variedad, un lugar en que se plasmen diversas ideas, formas de pensamiento y  de escribir. Consiste, básicamente, en un grupo de escritores regulares -o eso pretendemos- haciendo un intento semihumano de proveerles de una entrada decente a diario, para que vuestro reader no esté marchito ningún dia.

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